Todo empieza con
una buena base.
Se revisa el concreto y se prepara su superficie. Retirar polvo, grasa y zonas deterioradas ayuda a recibir el sistema de recubrimiento.
Para áreas de trabajo intenso, con tránsito de montacargas, impacto o desgaste mecánico. El mortero epóxico combina resina y agregado mineral; su espesor, preparación y acabado se definen según el soporte y la operación.
Un soporte limpio y preparado.
Esquema ilustrativo · Las capas no están representadas a escala.
Se revisa el concreto y se prepara su superficie. Retirar polvo, grasa y zonas deterioradas ayuda a recibir el sistema de recubrimiento.
El primario epóxico se aplica sobre la superficie preparada para favorecer la adherencia de las capas que siguen.
El mortero se extiende, compacta y nivela para formar el cuerpo del sistema. Su agregado fino aporta una textura distinta a la de una película de pintura.
Sobre el mortero acondicionado se aplica el tapaporo. Esta capa sella la porosidad para recibir un acabado más continuo.
Una capa epóxica pigmentada cubre el mortero sellado y define el color del sistema ilustrado.
El acabado de poliuretano completa la superficie y contribuye a conservar su apariencia frente al uso.
Acocotillo No. 101, Col. Barrio Mirasol I. C.P. 64102. Monterrey, Nuevo León, México.